miércoles

Servicio Meteoro-lógico



Dos o tres días antes de llover, cuando prendo la televisión llega un momento (generalmente después de diez minutos del encendido) que la imágen se empieza a distorsionar en rayas anchas horizontales, haciendo casi imposible de ver, en algunos casos, los subtitulados.
Para que todo vuelva a la nitidez, es necesario apagar el televisor por un tiempo corto, y volver a encenderlo.
Cuando llega el día de lluvia, ese lapso de imagen sana es mucho más corto. Y directamente, no hago uso del aparato.
Ayer estaba viendo un interesantísimo documental sobre unos vampiros que atacaban a una población en alguna costa del Pacífico. Lo ví por la mitad, porque parece que en uno de estos días (aunque no lo parezca) puede que llueva.


lunes

El tiempo es lo único que corre en contra de mí


(...) En otras metáforas concebimos el tiempo como una cinta, lo imaginamos como una especie de camino. Pero en ese camino podemos estar desplazándonos "hacia" el futuro o bien podemos estar inmóviles y ser "atravesados" por los acontecimientos del tiempo. EL TIEMPO ES UN CINTA EN LA QUE NOS DESPLAZAMOS (...)

-Eso lo dijo Lakoff-

domingo

Django`s Tiger



Jean Baptiste "Django" Reinhardt creció en un campamento gitano situado a las afueras de París, al lado de las fortificaciones que la rodeaban, a donde se había trasladado su tribu materna cuando él tenía ocho años; en él había absorbido la raíz gitana que luego se mostraría en su música. Django nunca llegó a utilizar juegos o a vivir en una casa verdadera hasta que cumplió los veinte años. Estos gitanos franceses o Manouches eran un mundo en sí mismos, medievales en sus creencias y desconfiados de la ciencia moderna. Django creció en este mundo de contradicciones, con un pie en la ciudad grande y apresurada de París y el otro en la vida histórica del gitano nómada.
Fue a una edad temprana cuando Django se sintió atraído por la música. Cuando tenía doce años consiguió su primer instrumento, un banjo que le regaló un vecino enterado de su interés prematuro por la música. Aprendió rápidamente a tocarlo, copiando la digitación de los músicos que podía observar. Asombró pronto a los adultos con su habilidad con la guitarra, y antes de los trece años empezó su carrera musical con el popular acordeonista Guerino en un salón de baile en la Rue Monge. Tocaría también con otras bandas y músicos e hizo sus primeras grabaciones con el acordeonista Jean Vaissade para la Ideal Company. Dado que Django no sabía ni leer ni escribir en esa época, su nombre apareció como "Jiango Renard" en esas grabaciones.
El 2 de noviembre de 1928, a la una de la madrugada, Django regresaba a su casa-caravana de una noche de música en el nuevo club "La Java". La caravana había sido llenada con flores de celuloide por su mujer, que pretendía venderlas al día siguiente. Django creyó oír un ratón y utilizó una vela para poder verlo. Un poco de cera caída sobre las altamente inflamables flores bastó para provocar un infernal incendio. El músico se envolvió en una manta para protegerse de las llamas. Tanto él como su mujer salvaron la vida, pero su mano izquierda y toda la parte derecha de su cuerpo de la rodilla a la cintura quedaron seriamente dañadas.
En un principio, los doctores querían amputar su pierna, pero Django se opuso. Los cuidados recibidos en una enfermería serían luego decisivos para salvarle la pierna. Django estuvo dieciocho meses postrado en la cama. Al final, había quedado incapacitado del cuarto y quinto dedos de la mano izquierda (que habían quedado contraídos hacia la palma de la mano debido al calor recibido por los tendones). No obstante, gracias a su ingenio inventó un sistema de digitación para suplir su problema, sistema que influyó en cierta medida en la originalidad de su estilo. Podía usarlos en las primeras dos cuerdas de la guitarra para los acordes y las octavas, pero su completa extensión era imposible. Con todo, fue capaz de convertirse en un gigante de la guitarra únicamente con el uso del dedo índice y de los dos dedos del medio.
De acuerdo con algunas fuentes, fue durante su periodo de recuperación cuando Django se introdujo en el jazz americano cuando encontró un disco de Louis Armstrong, "Dallas Blues", en un mercado originario de Nueva Orleáns. Estuvo trabajando en los cafés parisinos hasta que en 1934 el jefe del Hot Club, Pierre Nourry, le propuso la idea de una banda de cuerdas en la que estarían él y Grappélli. Así nació el Quintet of the Hot Club of France, que rápidamente se hizo famoso en todo el mundo gracias a sus grabaciones para Ultraphone, Decca y HMV.
El estallido de la Segunda Guerra Mundial en 1939 disolvió el grupo, quedando Grappélli en Londres con el resto de los músicos y con Django regresando a Francia. Durante los años de la guerra, lideró una big band, otro quinteto con el claritenista Hubert Rostaing en el lugar de Grappelli, y tras la liberación de París, grabó con músicos estadounidenses que llegaban de visita a Francia como Mel Powell, Peanuts Hucko y Ray McKinley. En 1946, Reinhardt comenzó a practicar con la guitarra eléctrica y realizó una gira por Estados Unidos como solista con la orquesta de Duke Ellington, aunque no obtuvo un gran éxito. Algunas de sus grabaciones con la guitarra eléctrica en los últimos años de su vida son incursiones en el bop que suenan frenéticas en comparación con el alegre swing de sus inicios. Sin embargo, a partir de enero de 1946, Reinhardt y Grappelli llevaron a cabo varias reuniones esporádicas donde las influencias bop están más sutilmente integradas en el antiguo formato swing. Durante los años cincuenta, Reinhardt se replegó hacia Europa, tocando y grabando allí hasta su muerte de un ataque al corazón en 1953.



(Gracias You Tube, gracias Wikipedia)

jueves

Ritornare



El sábado pasado, previo a inolvidable espectáculo musical de índole jamaiquino, mi cuñado y gran escritor me ofreció editar un pequeño libro que contenga poemas suyos y míos.
Esto dá paso a la etapa más fundamental de todo el proceso que es: escribir.

La hoja carnosa rebanada en diagonal
con jugo que chorrea como hielo picante
sobre la piel
y
los labios que brillan de savia

Vive como planta sin raíz.
Deberían verla caminar sobre las tardes,
tratando de decir algo arriesgado
y mordiendo las palabras

El fruto que la adormece
la regresa a la noche.



p.d: Después de tantos de estos cosos que abro y cierro continuamente ahí vá otro nuevo.

lunes

Sobremesa



Cómo te va, Robert Desnos,
cómo te va, Javier Héraud.
Rara baraja de memoria
los dos tan juntos esta noche,
los dos tan lejos en la vida,
Robert Desnos, Javier Héraud,
en esta mesa a medianoche
mirándose desde mis ojos,
fumando el mismo cigarrillo
que compartimos como el trago
y este silencio de París,
un cuarto piso donde estamos
tan solos en la medianoche,
arriba hay gente y la TV,
abajo hay la TV y hay gente,
el mundo de hoy, no el de mañana,
Javier Héraud, Robert Desnos,
la mesa llena de papeles,
los restos de la cena fría,
un disco de Edith Piaf, la mugre
del hombre solo en casa sola,
el libro abierto en cualquier página.


Llueve en París, llueve en Camiri,
cómo te va, Régis Debray,
llueve en La Habana, llueve en Praga,
Elizabeth, el día llega
cantando por los cañadones,
llega con Tania y Michèle Firk,
iremos juntos a los bailes
de las esquinas liberadas,
juntos de nuevo, juntos todos
los que esta noche están tan lejos
fumando el mismo cigarrillo
del hombre solo en casa sola,
y si tenemos suerte puede
que también venga ése que mira
siempre a lo lejos mientras nace
el alba en la profunda selva.


J. Cortázar
El Último Round

jueves

Kinda Dukish



Uno viene escuchando el disco, con los temas clásicos de siempre, Prelude to a Kiss, Dancers in Love, In a Sentimental Mood, sólo que sin orquesta, un disminuido trío de bajo y batería Y claro, Ellington en piano.
Hasta que, tema 13, todo cambia.
La primera vez que escuché esta canción pensé que había una sutil interferencia entre alguna radio y mis parlantes. Pero no. Hay algo genial en el ritmo, en el tiempo. La sorpresa de escuchar semejante conversación entre contrabajo y piano se confunde con un ritmo "moderno" de fondo.
Le sigue, obviamente la 14, una de nombre Montevideo, lo primero que me acordé fué de las anécdotas de Lozano, una de ellas era sobre la visita de Ellington y su orquesta en Uruguay, de Johnny Hodges, de lo alto que era Cat Anderson, de los efectos que le enseñó Cottie Williams. Con la historia venían las fotos. Lozano, hace unas cuantas décadas atrás, con una sonrisa que abarcaba casi todo el ancho de su cara (hasta el día de hoy conserva esa expresión) al lado de esos hombres, trajes y estuches.
Montevideo es bastante percutiva y con un dejo latino, pero no es como la anterior, es como bajar un escalón.
Y bien, todo termina con una balada, December Blue. Todo se calma, el recorrido de los últimos tres temas son una pendiente cuesta abajo que seguramente conduce a algún lugar donde las fotos viejas y los grandes músicos se vuelven a juntar.

Primero iba a dejar el disco entero, pero me pareció mejor poner los últimos tres temas de Piano Reflections, también quería poner un poema del libro Big Bang de Sarduy, o algo de Cortázar, pero no pudo ser...

viernes

Madness!!!









Para festejar la ocasión: el tema que estuve cantando todo el día de ayer.

martes

Hi-bop


Ese mismo día estábamos con mi amiga Ingrid por subir al tren, cuando de repente empezó a salir mucho humo. Parece ser que un vagón se estaba quemando. La gente se asustó, pero no fue tan grave.
El viaje en colectivo fue mejor.

Una vez asentadas en un lugar donde pasaron la misma canción Aspen dos veces, nos predispusimos a jugar al dominó, pero al mozo no le pareció buena idea, no estaba permitido el juego dentro del bar.
A veces, ya forma parte de nuestra naturaleza, nos tocan hacer salidas destinadas al fracaso.

(Foto tomada por i. )

sábado

Los peces


"Pero mira como beben
Los peces en el río
Pero mira como beben
Por ver a dio nacido
Beben y beben
Y vuelven a beber"

jueves

Lo que pasa en el techo II



Desde mi ventana se puede ver parte del patio y la terraza del vecino: Un hombre de sesenta años, que vive solo en una casa grande con dos limoneros.
A partir del Jueves quedaron olvidadas unas herramientas y un balde con un pincel en la techumbre del cuartito donde él guarda valla-uno-a- saber- qué. Y además, en el medio, un hoyo enorme.
Parece ser que mientras arreglaba los agujeros que dejó el granizo en el techo, cayó bruscamente al piso.
Y dicen que se escuchó muy fuerte.
Pienso que no supo calcular que si unas piedras en un día de lluvia lo perforaron, la misma cubierta de fibro-cemento iba a soportar su propio peso.

Foto de la terraza del vecino por Agostina

martes

Lo que sueño que pasa en el techo

Uno de los chinos del supermercado, vestido de traje, lleva un changuito.
(parece apurado)
Pasa por mi techo, y pienso:

-claro, por acá es más rápido...

sábado

Lo que pasa en el techo I





Hace dos semanas mi perro persiguió a un felino que se encontraba en el segundo piso de un taller destruido que está en el la parte de atrás de la casa. Un lugar lleno de caños, mesas, sillas y polvo. Este tiene una ventana, que parece puerta, de madera vieja, que dá a un alero de chapa.
El gato huyó rápidamente del acoso, yéndose por los techos vecinos, mi perro quedó enfurecido, y se vio frustrado a su condición, pero la superó y creyó ser gato por un momento, pasó esta ventana, y caminó campante por el alero (que es bastante frágil), buscando al gato, se subió a la medianera del vecino, y exploró por los límites que el techo le permitía.
Yo estaba inmóvil, mirándolo, hasta que decidí ir a su rescate, porque ya se empezaba a notar la desesperación del can que había olvidado el trayecto para salir de allí y volver a la segura superficie. Terminé en el techo, cargándolo, y nuestros latidos igual de rápidos.


*Los sucesos narrados ocurrieron al fondo de la foto.

miércoles

Soviet Kisch




"Maybe you should cut your own hair
'Cause that can be so funny
It doesn't cost any money
And it always grows back
Hair grows even after you're dead"

(Regina Spektor)

martes

La espuma de los días

(...)
Yo querría enamorarme.
Tú querrías enamorarte.
El querría ídem (enamorarse).
Nosotros, vosotros, querríamos, querríais ser.
Ellos también querrían enamorarse...


B.Vian

Matsuri


Como se me rompió el computador, ahora hurgo en los archivos ajenos.

miércoles

Nº 1




Este fué el primer sueño que escribí:

Después de un largo tiempo de no recostarme por las tardes, tuve un semi sueño en una semi siesta. Esto sucede cuando cierro los ojos, y por diferentes razones no puedo relajarme, tensando el cuello, convirtiendo a la almohada en piedra, escuchando cada sonido que se produce a mi alrededor y amplificando al doble de su frecuencia.
Hay una instancia de este ritual totalmente forzado, que logro concebir el objetivo, pero estoy en la frontera del mundo real y el onírico.

En esta ocasión tuve un sueño, que como de costumbre, lo recuerdo por dos partes. Al "despertar" me dije, es un buen sueño, debería recordarlo, pero pasado el minuto ya lo había olvidado.
Lo que rescato son estas dos escenas. La primera era algo que estaba escribiendo algo así como "no creer tan desesperadamente en el algodón de sus ojos". Puede ser algo robado de otra persona, pero prefiero pensar que fue ideado por mi subconsciente.
La otra escena era que en las últimas páginas del cuaderno en el que siempre escribo había unos dibujos hechos por otra persona, una amiga. Estaban llenísimos de color, hechos en marcador, con trazos rectos. Eran seis dibujos, de los cuales sólo recuerdo uno, en el que había un reptil sobre un piso de tablas de madera, y en el fondo una selva o mucho verde.
Las partes más difusas del sueño al parecer estaban relacionadas con un colectivo de la línea 39.
La segunda sensación al despertarme fué la sorpresa que sólo había pasado una hora.


06?/2005



Foto: Grete Stern, "Sueño Nº 1".

lunes

Pausa




La casa estaba enterrada bajo la arena, bajo el médano. Primero revisamos si había algún rastro de la entrada, pinchándonos con los cardos nos dimos cuenta que la puerta principal estaba cerrada. Subimos al médano que estaba al mismo nivel que la parte superior. Trepamos por el techo que se deshacía a cada paso, y logramos entrar por una pequeña ventana de una habitación. Tenía una cama cucheta con tres colchones apilados en la parte de abajo., eso era todo. En el piso de madera, una abertura, con una precaria escalera que descendía a la cocina y el comedor.
Bajamos, y ahí fue cuando nos dimos cuenta que la casa estaba congelada en una situación cotidiana. Los dados que estaban en la mesa, estaban tirados, recubiertos de una capa de arena, como una partida de generala interrumpida. Los aparadores llenos de vajilla empolvada, los adornos típicos de la playa, los almanaques, todo pausado.
La gente que habitaba la casa se disolvió, para empezar a formar parte de la arena.
Y empezamos a sentir lo que ellos sintieron en el momento que estaban sentados en la mesa jugando generala. Nuestra piel se escamó, se quebrantó y veíamos como caía al suelo confundiéndose con los pequeños montículos de arena que estaban a nuestros pies

sábado

Dale una galletita

Lo que puede salir de un cadáver exquisito entre dos niñas de 7 años y yo:



¡No soy mas tu amiga!, pero ayer mi abuelo me dijo que mi tía hizo un teatro.
Delia se casó y se quedó muda, me comentó que las plantas eran malas. Barbies de porquería tontas.
Las flores están secas del sol. Pero cuando vino a la casa le dijo que no lo mate, yo lo maté, que mala, ¿no?
Ya sé lo que es, es loca, mini loca. Jajajaja ¿le damos una galletita?.




(Aclaro que las partes mas inocentes fueron las mías...oh! pequeños demonios asesinos!)

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