jueves

Kinda Dukish



Uno viene escuchando el disco, con los temas clásicos de siempre, Prelude to a Kiss, Dancers in Love, In a Sentimental Mood, sólo que sin orquesta, un disminuido trío de bajo y batería Y claro, Ellington en piano.
Hasta que, tema 13, todo cambia.
La primera vez que escuché esta canción pensé que había una sutil interferencia entre alguna radio y mis parlantes. Pero no. Hay algo genial en el ritmo, en el tiempo. La sorpresa de escuchar semejante conversación entre contrabajo y piano se confunde con un ritmo "moderno" de fondo.
Le sigue, obviamente la 14, una de nombre Montevideo, lo primero que me acordé fué de las anécdotas de Lozano, una de ellas era sobre la visita de Ellington y su orquesta en Uruguay, de Johnny Hodges, de lo alto que era Cat Anderson, de los efectos que le enseñó Cottie Williams. Con la historia venían las fotos. Lozano, hace unas cuantas décadas atrás, con una sonrisa que abarcaba casi todo el ancho de su cara (hasta el día de hoy conserva esa expresión) al lado de esos hombres, trajes y estuches.
Montevideo es bastante percutiva y con un dejo latino, pero no es como la anterior, es como bajar un escalón.
Y bien, todo termina con una balada, December Blue. Todo se calma, el recorrido de los últimos tres temas son una pendiente cuesta abajo que seguramente conduce a algún lugar donde las fotos viejas y los grandes músicos se vuelven a juntar.

Primero iba a dejar el disco entero, pero me pareció mejor poner los últimos tres temas de Piano Reflections, también quería poner un poema del libro Big Bang de Sarduy, o algo de Cortázar, pero no pudo ser...

viernes

Madness!!!









Para festejar la ocasión: el tema que estuve cantando todo el día de ayer.

martes

Hi-bop


Ese mismo día estábamos con mi amiga Ingrid por subir al tren, cuando de repente empezó a salir mucho humo. Parece ser que un vagón se estaba quemando. La gente se asustó, pero no fue tan grave.
El viaje en colectivo fue mejor.

Una vez asentadas en un lugar donde pasaron la misma canción Aspen dos veces, nos predispusimos a jugar al dominó, pero al mozo no le pareció buena idea, no estaba permitido el juego dentro del bar.
A veces, ya forma parte de nuestra naturaleza, nos tocan hacer salidas destinadas al fracaso.

(Foto tomada por i. )

sábado

Los peces


"Pero mira como beben
Los peces en el río
Pero mira como beben
Por ver a dio nacido
Beben y beben
Y vuelven a beber"

jueves

Lo que pasa en el techo II



Desde mi ventana se puede ver parte del patio y la terraza del vecino: Un hombre de sesenta años, que vive solo en una casa grande con dos limoneros.
A partir del Jueves quedaron olvidadas unas herramientas y un balde con un pincel en la techumbre del cuartito donde él guarda valla-uno-a- saber- qué. Y además, en el medio, un hoyo enorme.
Parece ser que mientras arreglaba los agujeros que dejó el granizo en el techo, cayó bruscamente al piso.
Y dicen que se escuchó muy fuerte.
Pienso que no supo calcular que si unas piedras en un día de lluvia lo perforaron, la misma cubierta de fibro-cemento iba a soportar su propio peso.

Foto de la terraza del vecino por Agostina

martes

Lo que sueño que pasa en el techo

Uno de los chinos del supermercado, vestido de traje, lleva un changuito.
(parece apurado)
Pasa por mi techo, y pienso:

-claro, por acá es más rápido...

sábado

Lo que pasa en el techo I





Hace dos semanas mi perro persiguió a un felino que se encontraba en el segundo piso de un taller destruido que está en el la parte de atrás de la casa. Un lugar lleno de caños, mesas, sillas y polvo. Este tiene una ventana, que parece puerta, de madera vieja, que dá a un alero de chapa.
El gato huyó rápidamente del acoso, yéndose por los techos vecinos, mi perro quedó enfurecido, y se vio frustrado a su condición, pero la superó y creyó ser gato por un momento, pasó esta ventana, y caminó campante por el alero (que es bastante frágil), buscando al gato, se subió a la medianera del vecino, y exploró por los límites que el techo le permitía.
Yo estaba inmóvil, mirándolo, hasta que decidí ir a su rescate, porque ya se empezaba a notar la desesperación del can que había olvidado el trayecto para salir de allí y volver a la segura superficie. Terminé en el techo, cargándolo, y nuestros latidos igual de rápidos.


*Los sucesos narrados ocurrieron al fondo de la foto.

miércoles

Soviet Kisch




"Maybe you should cut your own hair
'Cause that can be so funny
It doesn't cost any money
And it always grows back
Hair grows even after you're dead"

(Regina Spektor)

martes

La espuma de los días

(...)
Yo querría enamorarme.
Tú querrías enamorarte.
El querría ídem (enamorarse).
Nosotros, vosotros, querríamos, querríais ser.
Ellos también querrían enamorarse...


B.Vian

Matsuri


Como se me rompió el computador, ahora hurgo en los archivos ajenos.

miércoles

Nº 1




Este fué el primer sueño que escribí:

Después de un largo tiempo de no recostarme por las tardes, tuve un semi sueño en una semi siesta. Esto sucede cuando cierro los ojos, y por diferentes razones no puedo relajarme, tensando el cuello, convirtiendo a la almohada en piedra, escuchando cada sonido que se produce a mi alrededor y amplificando al doble de su frecuencia.
Hay una instancia de este ritual totalmente forzado, que logro concebir el objetivo, pero estoy en la frontera del mundo real y el onírico.

En esta ocasión tuve un sueño, que como de costumbre, lo recuerdo por dos partes. Al "despertar" me dije, es un buen sueño, debería recordarlo, pero pasado el minuto ya lo había olvidado.
Lo que rescato son estas dos escenas. La primera era algo que estaba escribiendo algo así como "no creer tan desesperadamente en el algodón de sus ojos". Puede ser algo robado de otra persona, pero prefiero pensar que fue ideado por mi subconsciente.
La otra escena era que en las últimas páginas del cuaderno en el que siempre escribo había unos dibujos hechos por otra persona, una amiga. Estaban llenísimos de color, hechos en marcador, con trazos rectos. Eran seis dibujos, de los cuales sólo recuerdo uno, en el que había un reptil sobre un piso de tablas de madera, y en el fondo una selva o mucho verde.
Las partes más difusas del sueño al parecer estaban relacionadas con un colectivo de la línea 39.
La segunda sensación al despertarme fué la sorpresa que sólo había pasado una hora.


06?/2005



Foto: Grete Stern, "Sueño Nº 1".

lunes

Pausa




La casa estaba enterrada bajo la arena, bajo el médano. Primero revisamos si había algún rastro de la entrada, pinchándonos con los cardos nos dimos cuenta que la puerta principal estaba cerrada. Subimos al médano que estaba al mismo nivel que la parte superior. Trepamos por el techo que se deshacía a cada paso, y logramos entrar por una pequeña ventana de una habitación. Tenía una cama cucheta con tres colchones apilados en la parte de abajo., eso era todo. En el piso de madera, una abertura, con una precaria escalera que descendía a la cocina y el comedor.
Bajamos, y ahí fue cuando nos dimos cuenta que la casa estaba congelada en una situación cotidiana. Los dados que estaban en la mesa, estaban tirados, recubiertos de una capa de arena, como una partida de generala interrumpida. Los aparadores llenos de vajilla empolvada, los adornos típicos de la playa, los almanaques, todo pausado.
La gente que habitaba la casa se disolvió, para empezar a formar parte de la arena.
Y empezamos a sentir lo que ellos sintieron en el momento que estaban sentados en la mesa jugando generala. Nuestra piel se escamó, se quebrantó y veíamos como caía al suelo confundiéndose con los pequeños montículos de arena que estaban a nuestros pies

sábado

Dale una galletita

Lo que puede salir de un cadáver exquisito entre dos niñas de 7 años y yo:



¡No soy mas tu amiga!, pero ayer mi abuelo me dijo que mi tía hizo un teatro.
Delia se casó y se quedó muda, me comentó que las plantas eran malas. Barbies de porquería tontas.
Las flores están secas del sol. Pero cuando vino a la casa le dijo que no lo mate, yo lo maté, que mala, ¿no?
Ya sé lo que es, es loca, mini loca. Jajajaja ¿le damos una galletita?.




(Aclaro que las partes mas inocentes fueron las mías...oh! pequeños demonios asesinos!)

viernes

40 Fósforos

Algunas cosas que hago en invierno:

Prender la estufa y ponerla cerca mío, cuando el calor es suficiente, la apago. Esta secuencia prender-apagar se repite las veces que sea necesaria.



jueves

En el caso de


Una vez fuí a una de esas encuestas que se realizan en cámara gesell. Era sobre cigarrillos, querían lanzar una nueva imagen y necesitaban la opinión del público, éramos seis chicas alrededor de una mesa, con un supuesto moderador que por momentos era extremadamente falso.
Nos pidió que nos presentáramos, y como siempre pasa, nadie quería empezar, creándose uno de esos silencios tan incómodos. Por supuesto que no fuí la que lo rompió, dejé que pasaran cuatro presentaciones, en las cuales ya se había elaborado un patrón bastante incoherente como : Hola soy Daniela, estudio derecho, fumo lucky strike, hace dos años estoy de novia y no me gusta el deporte.
Ahora que lo leo no era tan incoherente.
Cuando llegó mi turno reflotó en mí la timidez que me caracterizaba cuando era chica, la voz me cambió un poco y dije: me llamo Noelia, estudio música, y me gusta la natación (aunque no aporte tanto lo del deporte.)
Al final la campaña gráfica era muy mala, y extremadamente parecida a la de CocaCola Light.


En fin, un saludo cordial a todos, y espero que sea de su agrado.
n.

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