(...)
El humor de Baudelaire forma una parte interesante de su concepción de dandysmo. Es sabido que para él, "la palabra dandy implica una quintaesencia del carácter y una sutil inteligencia de todo el mecanismo moral de este mundo". Nadie mejor que él se ha preocupado en definir el humor en oposición a alegría trivial o al sarcasmo corrosivo en lo cuales suele reconocerse el "espirit français". (...)
En Baudelaire, los cuidados de tocador testimoniarán por sí solos aquella toma de posición que prevalecerá sobre todas las vicisitudes de la fortuna, a través de la peluca verde exhibida en el Café-Richie, hasta la boa de plumas escarlata, adorno supremo de los días infortunados. Sus insultos, sus fantasiosas confidencias en público obedecen a un deseo de chocar, de molestar, de sorprender ( a quemarropa a Nadar "¿No probarías conmigo los sesos de los niños? Deben tener gusto a avellana"; a un transeúnte que acababa de rechazarle fuego para no hacer ceniza de su cigarro "Perdón, Señor ¿Sería tan amable de decirme su nombre? -Me gustaría conocer el nombre que quiere conservar sus cenizas."; a un burgués que elogiaba los méritos de sus dos hijas "¿Cuál de ambas jóvenes destina a la prostitución?"; a una jóven en una cervecería: "Señorita, usted que está coronada por espigas de oro y que me escucha con los dientes tan bonitos, me gustaría morderla ...me gustaría atarle las manos y colgarla por las muñecas del techo de mi habitación; entonces me arrodillaría y besaría sus pies desnudos.")
(...)
André Breton sobre Charles Baudelaire en "Antología del Humor Negro"
lunes
(*)
jueves
lunes
Hoy: Lunes
Escuchar esta canción a la tarde por banda de ska local
+
Escuchar esta canción a la noche (azarosamente) por este señor
+
Escuchar esta canción en un sueño
=
Despertarse cantando esta canción y retenerla todo el día.
(Breakfast at Tiffany`s)
+
Escuchar esta canción a la noche (azarosamente) por este señor
+
Escuchar esta canción en un sueño
=
Despertarse cantando esta canción y retenerla todo el día.
(Breakfast at Tiffany`s)
domingo
E! True Hollywood Story
Así relataban este cuento los campesinos franceses del siglo XVIII:
Había una vez una niñita a la que su madre le dijo que llevara pan y leche a su abuela. Mientras la niña caminaba por el bosque, un lobo se le acercó y le preguntó adónde se dirigía.
-A la casa de mi abuela- le contestó.
-¿Qué camino vas tomar, el camino de las agujas o el de los alfileres?
-El de las agujas.
El lobo tomó el camino de los alfileres y llegó primero a la casa.
Mató a la abuela, puso su sangre en una botella y partió su carne en rebanadas sobre un platón. Después se vistió con el camisón de la abuela y esperó acostado en la cama.
La niña tocó la puerta.
-Entra, hijita.
-¿Cómo estás, abuelita? Te traje pan y leche.
-Come tu también, hijita. Hay carne y vino en la alacena.
La pequeña niña comió así lo que se le ofrecía; mientras lo hacía, un gatito dijo:
-¡Cochina! ¡Has comido la carne y has bebido la sangre de tu abuela!
Después el lobo le dijo:
-Desvístete y métete en la cama conmigo.
-¿Dónde pongo mi delantal?
-Tíralo al fuego, nunca más lo necesitarás.
Cada vez que se quitaba una prenda (el corpiño, la falda, las enaguas y las medias), la niña hacía la misma pregunta; y cada vez el lobo le contestaba:
-Tírala al fuego, núnca más la necesitarás.
Cuando la niña se metió en la cama, preguntó:
-Abuela, ¿Por qué estás tan peluda?
-Para calentar mejor, hijita.
-Abuela, ¿Por qué tienes esos hombros tan grandes?
-Para poder cargar mejor la leña, hijita.
-Abuela, ¿Por qué tienes esas uñas tan grandes?
-Para rascarme mejor, hijita.
-Abuela, ¿Por qué tienes esos dientes tan grandes?
-Para comerte mejor hijita.
Y el lobo se la comió.
jueves
Diagnóstico
Me acaban de informar sabias fuentes que los síntomas que presenta mi televisor son pronosticadores de una futura muerte, y no de lluvias.
Parece ser que "el transformador de alta tensión de viejo recalienta y los días de lluvia lo hacen perder voltaje".
La solución no es darle golpes sin ninguna respuesta, sino mandarlo a arreglar.
Parece ser que "el transformador de alta tensión de viejo recalienta y los días de lluvia lo hacen perder voltaje".
La solución no es darle golpes sin ninguna respuesta, sino mandarlo a arreglar.
miércoles
Servicio Meteoro-lógico

Dos o tres días antes de llover, cuando prendo la televisión llega un momento (generalmente después de diez minutos del encendido) que la imágen se empieza a distorsionar en rayas anchas horizontales, haciendo casi imposible de ver, en algunos casos, los subtitulados.
Para que todo vuelva a la nitidez, es necesario apagar el televisor por un tiempo corto, y volver a encenderlo.
Cuando llega el día de lluvia, ese lapso de imagen sana es mucho más corto. Y directamente, no hago uso del aparato.
Ayer estaba viendo un interesantísimo documental sobre unos vampiros que atacaban a una población en alguna costa del Pacífico. Lo ví por la mitad, porque parece que en uno de estos días (aunque no lo parezca) puede que llueva.
lunes
El tiempo es lo único que corre en contra de mí

(...) En otras metáforas concebimos el tiempo como una cinta, lo imaginamos como una especie de camino. Pero en ese camino podemos estar desplazándonos "hacia" el futuro o bien podemos estar inmóviles y ser "atravesados" por los acontecimientos del tiempo. EL TIEMPO ES UN CINTA EN LA QUE NOS DESPLAZAMOS (...)
-Eso lo dijo Lakoff-
domingo
Django`s Tiger
Jean Baptiste "Django" Reinhardt creció en un campamento gitano situado a las afueras de París, al lado de las fortificaciones que la rodeaban, a donde se había trasladado su tribu materna cuando él tenía ocho años; en él había absorbido la raíz gitana que luego se mostraría en su música. Django nunca llegó a utilizar juegos o a vivir en una casa verdadera hasta que cumplió los veinte años. Estos gitanos franceses o Manouches eran un mundo en sí mismos, medievales en sus creencias y desconfiados de la ciencia moderna. Django creció en este mundo de contradicciones, con un pie en la ciudad grande y apresurada de París y el otro en la vida histórica del gitano nómada.
Fue a una edad temprana cuando Django se sintió atraído por la música. Cuando tenía doce años consiguió su primer instrumento, un banjo que le regaló un vecino enterado de su interés prematuro por la música. Aprendió rápidamente a tocarlo, copiando la digitación de los músicos que podía observar. Asombró pronto a los adultos con su habilidad con la guitarra, y antes de los trece años empezó su carrera musical con el popular acordeonista Guerino en un salón de baile en la Rue Monge. Tocaría también con otras bandas y músicos e hizo sus primeras grabaciones con el acordeonista Jean Vaissade para la Ideal Company. Dado que Django no sabía ni leer ni escribir en esa época, su nombre apareció como "Jiango Renard" en esas grabaciones.
El 2 de noviembre de 1928, a la una de la madrugada, Django regresaba a su casa-caravana de una noche de música en el nuevo club "La Java". La caravana había sido llenada con flores de celuloide por su mujer, que pretendía venderlas al día siguiente. Django creyó oír un ratón y utilizó una vela para poder verlo. Un poco de cera caída sobre las altamente inflamables flores bastó para provocar un infernal incendio. El músico se envolvió en una manta para protegerse de las llamas. Tanto él como su mujer salvaron la vida, pero su mano izquierda y toda la parte derecha de su cuerpo de la rodilla a la cintura quedaron seriamente dañadas.
En un principio, los doctores querían amputar su pierna, pero Django se opuso. Los cuidados recibidos en una enfermería serían luego decisivos para salvarle la pierna. Django estuvo dieciocho meses postrado en la cama. Al final, había quedado incapacitado del cuarto y quinto dedos de la mano izquierda (que habían quedado contraídos hacia la palma de la mano debido al calor recibido por los tendones). No obstante, gracias a su ingenio inventó un sistema de digitación para suplir su problema, sistema que influyó en cierta medida en la originalidad de su estilo. Podía usarlos en las primeras dos cuerdas de la guitarra para los acordes y las octavas, pero su completa extensión era imposible. Con todo, fue capaz de convertirse en un gigante de la guitarra únicamente con el uso del dedo índice y de los dos dedos del medio.
De acuerdo con algunas fuentes, fue durante su periodo de recuperación cuando Django se introdujo en el jazz americano cuando encontró un disco de Louis Armstrong, "Dallas Blues", en un mercado originario de Nueva Orleáns. Estuvo trabajando en los cafés parisinos hasta que en 1934 el jefe del Hot Club, Pierre Nourry, le propuso la idea de una banda de cuerdas en la que estarían él y Grappélli. Así nació el Quintet of the Hot Club of France, que rápidamente se hizo famoso en todo el mundo gracias a sus grabaciones para Ultraphone, Decca y HMV.
El estallido de la Segunda Guerra Mundial en 1939 disolvió el grupo, quedando Grappélli en Londres con el resto de los músicos y con Django regresando a Francia. Durante los años de la guerra, lideró una big band, otro quinteto con el claritenista Hubert Rostaing en el lugar de Grappelli, y tras la liberación de París, grabó con músicos estadounidenses que llegaban de visita a Francia como Mel Powell, Peanuts Hucko y Ray McKinley. En 1946, Reinhardt comenzó a practicar con la guitarra eléctrica y realizó una gira por Estados Unidos como solista con la orquesta de Duke Ellington, aunque no obtuvo un gran éxito. Algunas de sus grabaciones con la guitarra eléctrica en los últimos años de su vida son incursiones en el bop que suenan frenéticas en comparación con el alegre swing de sus inicios. Sin embargo, a partir de enero de 1946, Reinhardt y Grappelli llevaron a cabo varias reuniones esporádicas donde las influencias bop están más sutilmente integradas en el antiguo formato swing. Durante los años cincuenta, Reinhardt se replegó hacia Europa, tocando y grabando allí hasta su muerte de un ataque al corazón en 1953.
(Gracias You Tube, gracias Wikipedia)
jueves
Ritornare
El sábado pasado, previo a inolvidable espectáculo musical de índole jamaiquino, mi cuñado y gran escritor me ofreció editar un pequeño libro que contenga poemas suyos y míos.
Esto dá paso a la etapa más fundamental de todo el proceso que es: escribir.
La hoja carnosa rebanada en diagonal
con jugo que chorrea como hielo picante
sobre la piel
y
los labios que brillan de savia
Vive como planta sin raíz.
Deberían verla caminar sobre las tardes,
tratando de decir algo arriesgado
y mordiendo las palabras
El fruto que la adormece
la regresa a la noche.
p.d: Después de tantos de estos cosos que abro y cierro continuamente ahí vá otro nuevo.
lunes
Sobremesa
Cómo te va, Robert Desnos,
cómo te va, Javier Héraud.
Rara baraja de memoria
los dos tan juntos esta noche,
los dos tan lejos en la vida,
Robert Desnos, Javier Héraud,
en esta mesa a medianoche
mirándose desde mis ojos,
fumando el mismo cigarrillo
que compartimos como el trago
y este silencio de París,
un cuarto piso donde estamos
tan solos en la medianoche,
arriba hay gente y la TV,
abajo hay la TV y hay gente,
el mundo de hoy, no el de mañana,
Javier Héraud, Robert Desnos,
la mesa llena de papeles,
los restos de la cena fría,
un disco de Edith Piaf, la mugre
del hombre solo en casa sola,
el libro abierto en cualquier página.
Llueve en París, llueve en Camiri,
cómo te va, Régis Debray,
llueve en La Habana, llueve en Praga,
Elizabeth, el día llega
cantando por los cañadones,
llega con Tania y Michèle Firk,
iremos juntos a los bailes
de las esquinas liberadas,
juntos de nuevo, juntos todos
los que esta noche están tan lejos
fumando el mismo cigarrillo
del hombre solo en casa sola,
y si tenemos suerte puede
que también venga ése que mira
siempre a lo lejos mientras nace
el alba en la profunda selva.
J. Cortázar
El Último Round
jueves
Kinda Dukish

Uno viene escuchando el disco, con los temas clásicos de siempre, Prelude to a Kiss, Dancers in Love, In a Sentimental Mood, sólo que sin orquesta, un disminuido trío de bajo y batería Y claro, Ellington en piano.
Hasta que, tema 13, todo cambia.
La primera vez que escuché esta canción pensé que había una sutil interferencia entre alguna radio y mis parlantes. Pero no. Hay algo genial en el ritmo, en el tiempo. La sorpresa de escuchar semejante conversación entre contrabajo y piano se confunde con un ritmo "moderno" de fondo.
Le sigue, obviamente la 14, una de nombre Montevideo, lo primero que me acordé fué de las anécdotas de Lozano, una de ellas era sobre la visita de Ellington y su orquesta en Uruguay, de Johnny Hodges, de lo alto que era Cat Anderson, de los efectos que le enseñó Cottie Williams. Con la historia venían las fotos. Lozano, hace unas cuantas décadas atrás, con una sonrisa que abarcaba casi todo el ancho de su cara (hasta el día de hoy conserva esa expresión) al lado de esos hombres, trajes y estuches.
Montevideo es bastante percutiva y con un dejo latino, pero no es como la anterior, es como bajar un escalón.
Y bien, todo termina con una balada, December Blue. Todo se calma, el recorrido de los últimos tres temas son una pendiente cuesta abajo que seguramente conduce a algún lugar donde las fotos viejas y los grandes músicos se vuelven a juntar.
Primero iba a dejar el disco entero, pero me pareció mejor poner los últimos tres temas de Piano Reflections, también quería poner un poema del libro Big Bang de Sarduy, o algo de Cortázar, pero no pudo ser...
viernes
martes
Hi-bop

Ese mismo día estábamos con mi amiga Ingrid por subir al tren, cuando de repente empezó a salir mucho humo. Parece ser que un vagón se estaba quemando. La gente se asustó, pero no fue tan grave.
El viaje en colectivo fue mejor.
Una vez asentadas en un lugar donde pasaron la misma canción Aspen dos veces, nos predispusimos a jugar al dominó, pero al mozo no le pareció buena idea, no estaba permitido el juego dentro del bar.
A veces, ya forma parte de nuestra naturaleza, nos tocan hacer salidas destinadas al fracaso.
(Foto tomada por i. )
sábado
martes
jueves
Lo que pasa en el techo II

Desde mi ventana se puede ver parte del patio y la terraza del vecino: Un hombre de sesenta años, que vive solo en una casa grande con dos limoneros.
A partir del Jueves quedaron olvidadas unas herramientas y un balde con un pincel en la techumbre del cuartito donde él guarda valla-uno-a- saber- qué. Y además, en el medio, un hoyo enorme.
Parece ser que mientras arreglaba los agujeros que dejó el granizo en el techo, cayó bruscamente al piso.
Y dicen que se escuchó muy fuerte.
Pienso que no supo calcular que si unas piedras en un día de lluvia lo perforaron, la misma cubierta de fibro-cemento iba a soportar su propio peso.
Foto de la terraza del vecino por Agostina
martes
Lo que sueño que pasa en el techo
Uno de los chinos del supermercado, vestido de traje, lleva un changuito.
(parece apurado)
Pasa por mi techo, y pienso:
-claro, por acá es más rápido...
(parece apurado)
Pasa por mi techo, y pienso:
-claro, por acá es más rápido...
sábado
Lo que pasa en el techo I

Hace dos semanas mi perro persiguió a un felino que se encontraba en el segundo piso de un taller destruido que está en el la parte de atrás de la casa. Un lugar lleno de caños, mesas, sillas y polvo. Este tiene una ventana, que parece puerta, de madera vieja, que dá a un alero de chapa.
El gato huyó rápidamente del acoso, yéndose por los techos vecinos, mi perro quedó enfurecido, y se vio frustrado a su condición, pero la superó y creyó ser gato por un momento, pasó esta ventana, y caminó campante por el alero (que es bastante frágil), buscando al gato, se subió a la medianera del vecino, y exploró por los límites que el techo le permitía.
Yo estaba inmóvil, mirándolo, hasta que decidí ir a su rescate, porque ya se empezaba a notar la desesperación del can que había olvidado el trayecto para salir de allí y volver a la segura superficie. Terminé en el techo, cargándolo, y nuestros latidos igual de rápidos.
*Los sucesos narrados ocurrieron al fondo de la foto.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





